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jueves, 26 de febrero de 2009

momentos...

Quién lo iba a imaginar? ya tienes más de 10 meses y tu mamá va guardando la ropita que ya no te queda...



Cómo se llama la ovejita con la que duermes?



La piscina con papá

La comida de Nina

La hora de comer
a veces hay que encontrar muchas maneras de entretenerte para que te animes abrir la boca y probar una cucharada.
Probablemente ya estés un tanto aburrida de ciertos sabores…

Por otro lado, el tema de la alimentación de un bebé puede ser un tema sensible.
El otro día escuche a un pediatra comentar sobre la estandarización del peso en función de tablas hechas en base a bebés alimentados con leche en polvo.
Alguna vez alguien ha escuchado un comentario tipo: "Tu bebé no tiene el peso estándar que debería tener para los meses que tiene"?
y uno se pasa a veces tratando que Nina acabe toda la comida que esta en el plato...
Cuántos gramos menos esta por debajo del estándar?
He preferido confiar en la naturaleza: los bebés comen lo que desean comer, tienen su propio peso y crecen a su propio ritmo. Y cada bebé es distinto
Desde que Nina existe he pasado a confiar en la naturaleza
En la naturaleza y en el azar
En la buena estrella





Primer día en la playa



Los nombres de Nina
Ninetti
Ninet
Ninoshka
Ninacha
Ninatxu
Ninachay
Ninakakis

El tamaño del babero

Los llantitos de puro engreimiento han comenzado también.
por ejemplo, un llantito para cuando la mamá se va por que sale del cuarto un ratito.
Y también esta el Ñiiiiiiiiiiiii de engreimiento que puede llegar a ser tan enternecedor.
Entre el “No” y el “Sí”
Ya aprendiste a decir “No” con la cabeza y ahora estas comenzando a descubrir el movimiento del “Sí”
Y tus caritas…







Pueden decir que tengo un babero grande...

La intensidad de la vida

Asombro
Gatear y ponerse de pie para comenzar a caminar.
El habla, desde sus expresiones más básicas de sonidos a intentar pronunciar una palabra o hasta "tararear" una canción.
De pronto millones de años de evolución parecen condensarse en tan solo unos 10 meses.
Asombro por algo que podría llamarse: la intensidad de la vida que se abre paso.

Pequeña Nina



Pequeña Nina:
Tú fascinación por cosas tan pequeños como un granito de arroz o unas migas de pan,
la posibilidad de agarrarlas con tus pequeños dedos.
La manipulación del dedo pulgar se vuelve más fina
Palpar y de descubrir el peso de los objetos en tu mano
Y por supuesto, llevarte todo a la boca.

viernes, 21 de noviembre de 2008

Cambio de cuarto



Hace como un par de meses que tu sueño durante la noche ha pasado a ser de corrido y estable. Al fin he vuelto a disfrutar de lo que es poder dormir de corrido. Te vas durmiendo a eso de las once y te vas despertando a las seis de la mañana directa a la teta de tu mamá y el momento de pasar a la cama a dormir entre nosotros pequeña cachorrita.
Hace tres días que has pasado en tu cuna a dormir a tu cuarto. Por el momento todo tranquilo, sigues durmiendo de corrido, aunque con el primer llanto de la mañana tu madre o yo nos levantamos a verte. Por el momento se ha hecho costumbre que con la primera teteada matutina pases a la cama, a mi me gusta tenerte entre nosotros. Vamos a ver como van las cosas, parece sencillo, las cosas no son tan dramáticas como alguna vez me la pintaron.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

Los 150 días de Nina



Mi suegra mandó un mail con la siguiente noticia: HOY NINA CUMPLE 150 DIAS MARAVILLOSOS!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Uau… Hace 150 días que esta con nosotros y todavía no puedo descifrar del todo el impacto de su llegada.
He sido un tipo con altas dosis de pesimismo. Alguna vez un amigo me llamo bromeando “el sobrino de Ciorán” por mi fascinación al pensador de origen rumano, entre cuyos libros había uno cuyo titulo me divertía: El inconveniente de haber nacido.
Sin embargo, debo admitir y decirlo: el nacimiento de Nina ha traído felicidad.
Vaya palabra que sale de mis labios, pero he caído rendido a sus encantos para descubrir la sencillez de la que esta hecha la felicidad. Por mucho tiempo jamás me hubiese permitido aceptar dicha palabra como parte de mi vocabulario.
Gracias por estos 150 días pequeña cachorrita.





domingo, 10 de agosto de 2008

La vuelta. parte dos

Esta vuelta también coincide con lo que podría llamarse “Aniversario de concepción de Nina”.
Fue hace aproximadamente un año, por estos días un espermatozoide acaba de llegar al ovulo y se iniciaba la multiplicación celular, el cigoto, el embrión y Nina.



Es probable que haya sido en un lugar fuera de Lima, quizá en Lunahuana, en el Refugio de Santiago y a donde viajamos a pasar las fiestas patrias. Pudo haber sido también durante el mensaje de Alan García.




Después, los primeros días de agosto viaje solo a Pucallpa. Unas breves vacaciones, ganas de estar solo y un breve “retiro espiritual”. Un breve viaje sin rumbo, quería ir a la selva y entre otras cosas me la pase leyendo un libro de Hanif Kureishi que se llama “Mi oído en su corazón”, una especie de autobiografía a través del vínculo que el escritor tuvo con su padre: “una cosa que sí ves, aunque lleva toda una vida entenderla, es que el ser humano –tus padres y también tú – es imposible de conocer a fondo. Después de todo esto, el sentimiento que tengo respecto a mi padre es el que puedes tener sólo después de conocer a alguien mucho tiempo: el de que en realidad no le conoces en absoluto.”





Aquellos días el tema de la paternidad me tocaba de menaras diversas. Finalmente seguía sin saber quién fue mi padre, el hombre del que solo conservo unas cuantas fotos.



En aquel viaje no sabía que mi chica estaba embarazada, que iba a ser padre y que durante esos días las células comenzaban a multiplicarse. Nos enteramos recién, a los pocos días de haber regresado, un diez de agosto, un día como hoy…



La Vuelta. Parte uno

Han pasado más de dos meses y unos 77 días desde la última vez que posteé en el blog. Hace algunas semanas que quería volver, pero la falta de tiempo en estos meses han coincidido desgraciadamente con una sobrecarga de trabajo, la producción de un nuevo programa de televisión y la mayor parte del resto del tiempo, me la he pasado con la pequeña Nina. Sin tiempo de entrar al blog. Hace varios meses que no puedo leer un libro. Hace varios meses que no vamos al cine. Hace varios meses que no salimos de noche. Digamos que hace varios meses nuestra vida social desapareció. Nina se duerme entre las nueve y las doce que es la hora que normalmente pasó con ella de lunes a viernes cuando regreso del trabajo. Definitivamente, un tiempo demasiado intenso. Momentos para disfrutar y fluir a través de la “paternidad”. Creo que soy un padre “chocho”, babeo y babeo por ella y la disfruto. Me vuelve loco.
Hace varias semanas que tenía muchas ganas de encontrar un tiempito para sentarme a escribir y volver. No sabía de qué, hay tantas cosas al mismo tiempo en juego. Tampoco sabía si cambiar hasta el nombre del blog. Pero bueno, simplemente quería volver, volver a darme este tiempo.
Mientras tanto, ella acaba de cumplir cuatro meses.

domingo, 18 de mayo de 2008

El baño de Nina

Desde sus primeros días, el baño es uno de los momentos que más disfruta la pequeña Nina. Sus baños por lo general son todas las noches entre ocho y media y nueve. A la pequeña Nina le encanta bañarse. Participamos del ritual su mamá, su abuela y yo. Prácticamente no llora y disfruta del agua tibia mezclada con manzanilla. Le gusta estar boca arriba pero por sobretodo, estar boca abajo, donde estira sus piernas y mueve el cuello.

El baño es uno de sus momentos de mayor placer y calma. Instantes de serenidad. Reencuentro con nuestra condición de anfibios

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Por qué no te duermes mi preciosura...



Le dimos de lactar, le dimos unas gotitas para los gases y finalmente la pusimos sobre la cunita. Comenzó a llorar y me propuse con paciencia hacerla dormir.
Comienza llorando 16 minutos seguidos llegando a tener como cuatro picos de llanto intenso ante los cuales solo me queda sonreír sorprendido ante tanta fuerza con la que llora, luego se calma unos diez minutos, los ojos a punto de cerrarse y de nuevo a llorar son sus correspondientes picos para volver a calmarse después de diez minutos y los ojos nuevamente a punto de cerrarse, entre dormida y despierta, pero no cierra los ojos aunque los parpados le pesan y nuevamente estalla el llanto por tercera vez, otros minutos más de escucharla con la consigna de no sacarla de la cuna, le hablo, le canto hasta cancioncitas en latín y comienza a calmarse, calla, por ahí hasta sonríe, nuevamente los ojos a punto de cerrarse, vuelve a estallar un llanto más, pero corto, de unos dos minutos y vuelve a calmarse y esta vez, después de varios minutos de espera por fin , sus ojitos llegan a cerrarse y comienza dormir.




Estoy con ella diez minutos, dejo de moverle suavemente su cunita, voy bajando el suave modular de mi voz, las luces están bajas, ya llevo un poco más de una hora y quince minutos intentando hacerla dormir, todo es ya quietud, espero que pueda dormir al menos unas tres horas pero de pronto, cinco minutos después de haberme parado sucede lo peor: nuevamente estalla en llanto, le pongo el chupón y nada, sigue llorando y llorando y esta vez ya no jalo, se agoto mi paciencia, me ha puesto en jaque, llevo varias horas sin dormir y de mis labios ya no pueden salir palabra de amor, provoca decirle “cállate carajo! pero le digo a su mamá que se encargue y salgo despavorido de la habitación.

viernes, 18 de abril de 2008

Impresiones: Primeros trece días



1
En estos primeros días el tema de preocupación ha sido la evolución del peso de la pequeña Nina. Su peso todavía esta por debajo del peso normal que debería tener para los días que tiene. Nació con 2.850 kilos y bajo hasta 2.540 y ahora en el día trece tiene 2.700, según las últimas mediciones del pediatra, esta subiendo a un promedio de 30 gramos por día. Este es el tipo de tema que para unos padres primerizos como nosotros resulta inevitable cierta preocupación. La cantidad de leche que lacta parece no es suficiente y hemos tenido finalmente que combinar con formula. Además tiene un ritmo muy particular de succión, es de las que se queda dormida con la teta en la boca y hay que estar despertándola. También hemos escuchado que el tema de las complicaciones con la lactancia es un caso frecuente en cesáreas. El acto mismo del parto natural es un estímulo tanto en la madre como en el bebé. Por ejemplo, el parto natural desencadena la oxitocina, una hormona que estimula la salida de leche.
El tema de la lactancia puede resultar un tema complejo física y emocionalmente.


2
Mitos y verdades sobre el chanchito. Se habla tanto del chanchito, que ponte al bebé sobre el hombro para sacar su chanchito, que no te olvides, siempre alguien opina sobre el chanchito. El pediatra nos dice que el chanchito solo se da básicamente con la leche de formula, no hay que estar sacando chanchito con la leche materna.
Es absolutamente cierto de que todos tienen algo que opinar. Uff!!!! Un bombardeo. Evidentemente con las mejores intenciones, a veces las opiniones pueden ser hasta contradictorias. Hay que aprender a reconocer las buenas sugerencias.


3
Las visitas. En algunos momentos han llegado a estar dentro de la habitación de la casa como nueve personas al mismo tiempo. Hay que aprender administrar el tráfico de visitas.

4
Que importante ha resultado el apoyo de la familia más cercana en estos días de ajetreos, especialmente mi suegra Charo y mi cuñada Lucía. Estoy muy agradecido.

5
Aprendiendo a cambiar los pañales. Por el momento lo vamos haciendo juntos. Hubo una madrugada en plena cambiadora y cuando ya estaba casi limpiecita que de pronto nos sorprendió y comenzó a orinar mojando parte de su ropa. Somos unos aprendices totales. Vamos aprendiendo que en ocasiones, en plena cambiada, la pequeña remata con un poco de pichi o un bonus de caquita. Voy aprendiendo a cambiarla, a pasar los algodones y las gacitas. Todo es más fácil cuando no llora, en cambio en pleno llanto que difícil resulta ponerle un pantaloncito, por Dios, que cantidad de brochecitos que puede tener la ropa de bebé.




6
Para las escaldaduras, Hipoglós, un nombre que se une a la nueva lista de nombres. Descubrimos incluso una crema mejor que se llama Weleda, una crema pañal de caléndula. Por otro lado, hay momentos de la madrugada en que las energías ya no dan más y da flojera tener que levantarse a cambiar los pañales. Hay un gran cambio generacional con el tema de los pañales, siempre las mamás de cierta edad hablan de los grandes beneficios del pañal desechable y los famosos pañales de antes que había que hervir. Sin duda, gran paso histórico. Sin embargo creo que falta todavía un paso más en el desarrollo de la tecnología de pañales. Un pañal que pueda quedarse al menos unas ocho a doce horas sin necesidad de ser cambiado, algo así como un pañal que se limpie así mismo por algún tipo de proceso químico que absorva y regeneré la pichi y la caca.


7
Es absolutamente cierto eso que escuchaba durante el embarazo: “Aprovechen en dormir, duerman!” Las madrugadas discurren entre una y otra despertada - hubo una noche que fueron unas seis- nuevamente con el llanto de la bebé, tener que pararse de la cama automáticamente, el cambio de pañales o en la cocina a las tres y media de la madrugada esterilizando un biberón y volver por fin a la cama a intentar dormir al menos un par de horas seguiditas. Unos segundos de breve y desgarradora nostalgia por aquellas noches que no volverán a ser las mismas. Siempre fui un dormilón, de los que cierran los ojos y en menos de un minuto ya están profundamente dormidos y no despiertan hasta el día siguiente a ritmo de varias sonadas de despertador, que suena cada diez minutos durante dos horas. Todo eso ha terminado, probablemente por muchos años. Cuándo tendré una nochecita para dormir de largo.
Pero quien si duerme bastante es ella. En principio, estos primeros días cuatro horas de vigilia en total durante el día. Todo el resto del tiempo es solo dormir.





8
Esterilizar los biberones en agua hirviendo. Que manera de hervir agua! Las medidas de salubridad. Nunca me he lavado en mi vida tantas veces las manos!

9
Ya saqué también la partida de nacimiento de la pequeña. En más de un momento estuve tentado de llamarla Nina Estrella. Pero finalmente, desistí y optamos por un nombre simple y puro: Nina.
Aunque para mi, entre nos, entre tú y yo, eres mi Nina Estrella.

10
A quién se parece. Desde los primeros días los comentarios que inspeccionan la fisonomía de la pequeña para identificar los parecidos tanto con el padre como con la madre, que si el tamaño de los ojos son de la madre, que si los labios del padre, que si de la mitad de la cara hacia arriba más se parece a la madre o si la forma de la cabeza se parece es del padre. Incluso, la cosa puede ir más allá: las orejas parecen del bisabuelo, es decir, tendría orejas grandes. Algunos hablan de una mezcla. Otros dicen que se parece más a mi, incluso me llaman Nino.
Aunque También dicen que los bebes en pocos meses cambian un montón.

11
Hace más de un año que deje de ir a terapia. Me pregunto de qué hablaría si todavía fuera. Por dónde va mi mente estos días. Las asociaciones que pasan por mi cabeza. Recuerdos. Fantasías. Miedos. Cuestionamientos. Deseos
Se tratan de días demasiado intensos, muchas cosas se remueven dentro de mi.

12
3.50 de la madrugada y una nueva despertada.
Nina termina de lactar y pasa a la cama junto a mi lado. Se queda despierta con los ojos súper abiertos. De alguna manera nuestras miradas se encuentran para establecerse algún tipo de contacto. Paso a su lado los mejores diez minutos de la madrugada.
Pese a que un amigo diga que esa fascinación es tan solo inicial, como todo lo nuevo, pasan algunas semanas y la bebita seguirá llorando. Por el momento, son suficientes esos pequeños encuentros con ella. Vivo y me permito disfrutar de mi condición de papá chocho, de esos que incluso anda tomando fotos de su hija y las puede mostrar a los amigos que vienen.

13
Las dos semanas de vacaciones llegan a su fin.
El lunes de vuelta al trabajo y me hubiera gustado que estas vacaciones se prolongasen por todo un mes. Inicialmente dos días de para por paternidad en mi trabajo que los sume a días pendientes de vacaciones del año pasado. Me gustaría vivir en Suecia en donde al parecer te dan nada más y nada menos que seis meses de para por paternidad. En estos días finalmente no he tenido ningún problema en dormir por partes y levantarme todas las veces que era necesario, al día siguiente no había que ir al trabajo. Todavía no conseguimos alguna chica que nos apoye durante algunas horas. Han sido dos semanas de duras tareas, por momentos sintiendo que hace buen tiempo no trabajaba tanto. Con algo de vergüenza diré que inclusive tres días no tuve tiempo ni de bañarme. El ritmo lo ha marcado la pequeña Nina que duerme un promedio de dos a tres horas y en donde hay que aprovecha en hacer todo lo que esta pendiente en ese lapso de tiempo. Vamos a ver qué pasa.

lunes, 7 de abril de 2008

martes, 1 de abril de 2008

El Hombre que nunca estuvo

Nina - Estrella: Tu padre aspira a descubrir la paternidad.
Me imagino que habrá un día en el que te contaré alguna historia acerca de la foto de este niño que es la foto de tu abuelo; una de las pocas fotos, de los pocos rastros que conservo de mi padre.
La paternidad también en transgenracional.

domingo, 23 de marzo de 2008

A dos semanas de la "hecatombe"



Faltan aproximadamente dos semanas y en estos días deberíamos estar decidiendo finalmente la fecha para la cesarea. Por ahí me comentaron incluso que chequeará la fecha y hora como para saber qué pasaba con los astros. Mientras tanto, muchas cosas van pasando en esta cuenta regresiva. Tenemos ya lo necesario por si la bebé naciera mañana. Las últimas semanas han sido visitas a tiendas de bebés, ropita de bebé, revisar distintos y múltiples utensilios que se requieren, el moisés, la cunita y el cuarto de la bebé. De una larga lista inicial de pendientes cada vez va quedando menos y todo va quedando listo. Mi chica comanda la operación. Durante las últimas noches se despierta a mitad de la madrugada en prolongados insomnios alimentados por temas diversos como la disposición de la cuna en el cuarto, dónde debería ir la bañera, dónde la vamos a cambiar de noche y hasta los beneficios de la criogenización.

Nuevamente vuelvo a pensar en cómo serán los días que vendrán dentro de dos semanas, cómo será cuándo la pequeña Rohdecita de un día para otro ya este con nosotros en casa. El comentario más frecuente sigue siendo el “aprovecha el tiempo”, “duerman!!!”, “olvídate, nada volverá a ser lo mismo”. Un bombardeo de comentarios y uno recibe muy pocas palabras de aliento y optimismo. Recuerdo aquellos días previos a mi matrimonio y por dónde iban los comentarios: “Qué estas haciendo!!!!” el matrimonio aparecía como una experiencia terrible y el fin de la libertad entre muchas otras cosas. Pero también descubro que si bien tiene sus lados “terribles” no lo es tanto como decían.

Nuevamente afloran los fantasmas de la realización personal, la familia, sus responsabilidades, los hijos, las labores de manutención y muchas otras responsabilidades de la vida adulta que nos alejan con el tiempo de nuestros planes y deseos, que nos alejan de nosotros mismos. El fantasma de la exclusión entre matrimonio-familia y proyectos personales, el miedo a tener que posponer lo tuyo. Hay muchas cosas que no he hecho en la vida y si no las he hecho hasta ahora solo ha dependido de mi y ha sido mi responsabilidad y dependerá de mi en adelante.

Que tanto cambiarán las cosas de un momento a otro y qué tanto comenzarán a cambiar poco a poco. Qué tanto iré cambiando yo, qué tanto cambiará mi chica ahora convertida en madre, cuánto cambiaremos como pareja, por dónde vendrán las peleas y los conflictos en esta nueva etapa; qué será de nosotros.

Hay algo que tengo claro, lo cierto es que durante los primeros meses tendré que acostumbrarme al ritmo de la pequeña, es imposible exigirle que se acostumbre a mis ritmos y tiempos. Siempre he sido muy exigente con mis tiempos, rutinas y hábitos. Tendré que acostumbrarme al ritmo de alguien con quien no es posible dialogar ni ponerse de acuerdo ni llegar a compromisos. La paternidad es una experiencia que supone necesariamente desprendimiento. Por momentos hay angustia, trato de llevar las cosas con serenidad y decirme que de lo que se trata también es de disfrutar la experiencia y que no necesariamente tiene que ser vivida como una hecatombe en nuestras vidas. Creo que mucho dependerá del valor que le de a la experiencia.

martes, 26 de febrero de 2008

Nuestros primeros padres Adán y Eva




A la mujer le dijo: «Tantas haré tus fatigas cuantos sean tus embarazos:
con dolor parirás los hijos.
Hacia tu marido irá tu apetencia,
y él te dominará.»


Con mi chica pensábamos en las palabras del Génesis que dicen: “Parirás con dolor”. La famosa expulsión del paraíso y el castigo para la mujer de tener que parir con dolor. La vagina asociada al dolor y el placer. Recordé también en un divertido comentario que escuche de una mujer en una reunión: “No es lo mismo que te entre un plátano y que te salga una sandia..”
Eso es realmente cierto.

“Al hombre le dijo: «Por haber escuchado la voz de tu mujer y comido del árbol del que yo te había prohibido comer,
maldito sea el suelo por tu causa:
con fatiga sacarás de él, el alimento 
todos los días de tu vida.
 Espinas y abrojos te producirá,
y comerás la hierba del campo.
 Con el sudor de tu rostro comerás el pan,
hasta que vuelvas al suelo,
pues de él fuiste tomado.
Porque eres polvo y al polvo tornarás”

Si parir es el castigo para la mujer, el trabajo es el castigo del hombre. Aunque la mujer también trabaja hoy, la paternidad entre otras cosas esta asociada al rol de la manutención. ¿Cuánto supone económicamente la llegada de un hijo? Por más que ando chequeando precios de pañales y haciéndome una idea de cuantos pañales tendré que usar al día todavía no tengo claro un presupuesto y cuánto supondrá en soles la llegada de un nuevo ser a este mundo. He llegado ya a experimentar altas dosis de angustia, aunque no queda otra que serenarse y confiar en el futuro, en que las cosas vayan saliendo mejor. No queda otra que ser optimista. Dicen que todo Bebé viene al mundo con un pan bajo el brazo y voy descubriendo que es cierto gracias a familiares y amigos.




Hace algunos días prefería no mirar la lista de cosas que estábamos necesitando para el Baby shower, era preferible negar la realidad momentáneamente, pero después no ha quedado otra que enfrentarme con una lista que por momento parecía no terminar, con más de 60 cosas que tendremos que tener en las próximas semanas y muchas de las cuales no sé para que sirven. Me pregunto cómo era hace unos cincuenta años y cuáles eran las cosas indispensables que se necesitaban.

En la lista me encuentro cosas con las que supongo, tendré que irme familiarizando necesariamente en los próximos meses. Algunas palabras como “biberón” o “Chupón” me suenan conocidas. Comienzo a tomar conciencia de las diferencias entre Bodies y Bebecreces. ¿Qué es eso de Roponcito? me suena a ropa para muñecas. Me imagino que “la onza” será una nueva unidad de medida que comenzaré a usar. Tampoco sé qué es eso de “Tetinas de biberón anticólico” y muchas otras cosas que no tengo la más mínima idea ni qué son ni para qué sirven.

miércoles, 20 de febrero de 2008

Hijo de mis entrañas



El otro día un amigo me preguntaba qué tal con la paternidad y no sabía muy bien que responder. Lo realmente lo fuerte vendrá con el nacimiento. Terminé hablando sobre “el ser acompañante”. De alguna manera hay algo en el proceso de la maternidad en que tan solo nos queda acompañar: jamás podremos saber lo que se siente llevar durante nueve meses algo que va creciendo dentro y que al moverse deja la sensación de “un pescadito dentro de la panza”

Una experiencia que realmente marca toda una diferencia radical: llevar durante nueves meses por dentro un ser que crece al interior y lo que supone, un vínculo distinto.

Esa expresión tipo “hijo de mis entrañas” es totalmente cierta.

Van 32 semanas



Faltan nueve semanas y continua la cuenta regresiva. Mi esposa lo dice muy bien: “Podría nacer dentro de dos meses como podría nacer mañana” Dentro de un par de semanas sabremos finalmente si la placenta continua baja o no, de eso dependería una cesaría.

Desde la semana pasada cuando recibo una llamada de mi esposa lo primero que viene a mi cabeza es que no haya pasado nada malo. Y si es que ya están comenzando las contracciones de un momento a otro, que no hayan complicaciones. Solo queda confiar en el poder de la naturaleza.

Un amigo me contó que entre los primates la duración del periodo de gestación esta en relación con el tamaño del cerebro, el destete, la madurez sexual y otros factores. Teniendo en cuenta las dimensiones de nuestro cerebro y otros factores, como especie nos correspondería un embarazo no de nueve meses, sino de ventiun meses.
De alguna manera como especie, todos somos prematuros.