Mostrando entradas con la etiqueta padres. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta padres. Mostrar todas las entradas
viernes, 20 de enero de 2012
Bienvenido Tiago
Mi pequeño Tiago Rohde Janto, nacido el domingo 8 de enero del 2012, el año en que sería el fin del mundo y que coincide con un ciclo maya que empezó el 13 de diciembre del año 3114 ac y que llegará a su fin este 21 de diciembre. 2012, año en que la crisis económica capitalista continuará en varias partes del mundo donde no aparece todavía ningún otros sistema económico menos salvaje. Las noticias hablan de las cinco próximas potencias para cuando tu crezcas: China, India, Estados Unidos, Brasil y Japón. Las noticias hablan también de una próxima amenaza nuclear con Irán. Ollanta Humala cumple recién seis meses como el nuevo presidente del Perú. Y aunque eres conejo, tu primer año de vida transcurrirá prácticamente en el año del Dragón mientras el acelerador de partículas debería darnos nuevas luces acerca de la física simulando eventos ocurridos inmediatamente después al big bang. Este año, tu padre cumplirá también 39 años. Bienvenido mi pequeño cachorro.
Etiquetas:
padres,
papa,
paternidad,
segundo hijo
viernes, 18 de abril de 2008
Impresiones: Primeros trece días
1
En estos primeros días el tema de preocupación ha sido la evolución del peso de la pequeña Nina. Su peso todavía esta por debajo del peso normal que debería tener para los días que tiene. Nació con 2.850 kilos y bajo hasta 2.540 y ahora en el día trece tiene 2.700, según las últimas mediciones del pediatra, esta subiendo a un promedio de 30 gramos por día. Este es el tipo de tema que para unos padres primerizos como nosotros resulta inevitable cierta preocupación. La cantidad de leche que lacta parece no es suficiente y hemos tenido finalmente que combinar con formula. Además tiene un ritmo muy particular de succión, es de las que se queda dormida con la teta en la boca y hay que estar despertándola. También hemos escuchado que el tema de las complicaciones con la lactancia es un caso frecuente en cesáreas. El acto mismo del parto natural es un estímulo tanto en la madre como en el bebé. Por ejemplo, el parto natural desencadena la oxitocina, una hormona que estimula la salida de leche.
El tema de la lactancia puede resultar un tema complejo física y emocionalmente.
2
Mitos y verdades sobre el chanchito. Se habla tanto del chanchito, que ponte al bebé sobre el hombro para sacar su chanchito, que no te olvides, siempre alguien opina sobre el chanchito. El pediatra nos dice que el chanchito solo se da básicamente con la leche de formula, no hay que estar sacando chanchito con la leche materna.
Es absolutamente cierto de que todos tienen algo que opinar. Uff!!!! Un bombardeo. Evidentemente con las mejores intenciones, a veces las opiniones pueden ser hasta contradictorias. Hay que aprender a reconocer las buenas sugerencias.
3
Las visitas. En algunos momentos han llegado a estar dentro de la habitación de la casa como nueve personas al mismo tiempo. Hay que aprender administrar el tráfico de visitas.
4
Que importante ha resultado el apoyo de la familia más cercana en estos días de ajetreos, especialmente mi suegra Charo y mi cuñada Lucía. Estoy muy agradecido.
5
Aprendiendo a cambiar los pañales. Por el momento lo vamos haciendo juntos. Hubo una madrugada en plena cambiadora y cuando ya estaba casi limpiecita que de pronto nos sorprendió y comenzó a orinar mojando parte de su ropa. Somos unos aprendices totales. Vamos aprendiendo que en ocasiones, en plena cambiada, la pequeña remata con un poco de pichi o un bonus de caquita. Voy aprendiendo a cambiarla, a pasar los algodones y las gacitas. Todo es más fácil cuando no llora, en cambio en pleno llanto que difícil resulta ponerle un pantaloncito, por Dios, que cantidad de brochecitos que puede tener la ropa de bebé.
6
Para las escaldaduras, Hipoglós, un nombre que se une a la nueva lista de nombres. Descubrimos incluso una crema mejor que se llama Weleda, una crema pañal de caléndula. Por otro lado, hay momentos de la madrugada en que las energías ya no dan más y da flojera tener que levantarse a cambiar los pañales. Hay un gran cambio generacional con el tema de los pañales, siempre las mamás de cierta edad hablan de los grandes beneficios del pañal desechable y los famosos pañales de antes que había que hervir. Sin duda, gran paso histórico. Sin embargo creo que falta todavía un paso más en el desarrollo de la tecnología de pañales. Un pañal que pueda quedarse al menos unas ocho a doce horas sin necesidad de ser cambiado, algo así como un pañal que se limpie así mismo por algún tipo de proceso químico que absorva y regeneré la pichi y la caca.
7
Es absolutamente cierto eso que escuchaba durante el embarazo: “Aprovechen en dormir, duerman!” Las madrugadas discurren entre una y otra despertada - hubo una noche que fueron unas seis- nuevamente con el llanto de la bebé, tener que pararse de la cama automáticamente, el cambio de pañales o en la cocina a las tres y media de la madrugada esterilizando un biberón y volver por fin a la cama a intentar dormir al menos un par de horas seguiditas. Unos segundos de breve y desgarradora nostalgia por aquellas noches que no volverán a ser las mismas. Siempre fui un dormilón, de los que cierran los ojos y en menos de un minuto ya están profundamente dormidos y no despiertan hasta el día siguiente a ritmo de varias sonadas de despertador, que suena cada diez minutos durante dos horas. Todo eso ha terminado, probablemente por muchos años. Cuándo tendré una nochecita para dormir de largo.
Pero quien si duerme bastante es ella. En principio, estos primeros días cuatro horas de vigilia en total durante el día. Todo el resto del tiempo es solo dormir.
8
Esterilizar los biberones en agua hirviendo. Que manera de hervir agua! Las medidas de salubridad. Nunca me he lavado en mi vida tantas veces las manos!
9
Ya saqué también la partida de nacimiento de la pequeña. En más de un momento estuve tentado de llamarla Nina Estrella. Pero finalmente, desistí y optamos por un nombre simple y puro: Nina.
Aunque para mi, entre nos, entre tú y yo, eres mi Nina Estrella.
10
A quién se parece. Desde los primeros días los comentarios que inspeccionan la fisonomía de la pequeña para identificar los parecidos tanto con el padre como con la madre, que si el tamaño de los ojos son de la madre, que si los labios del padre, que si de la mitad de la cara hacia arriba más se parece a la madre o si la forma de la cabeza se parece es del padre. Incluso, la cosa puede ir más allá: las orejas parecen del bisabuelo, es decir, tendría orejas grandes. Algunos hablan de una mezcla. Otros dicen que se parece más a mi, incluso me llaman Nino.
Aunque También dicen que los bebes en pocos meses cambian un montón.
11
Hace más de un año que deje de ir a terapia. Me pregunto de qué hablaría si todavía fuera. Por dónde va mi mente estos días. Las asociaciones que pasan por mi cabeza. Recuerdos. Fantasías. Miedos. Cuestionamientos. Deseos
Se tratan de días demasiado intensos, muchas cosas se remueven dentro de mi.
12
3.50 de la madrugada y una nueva despertada.
Nina termina de lactar y pasa a la cama junto a mi lado. Se queda despierta con los ojos súper abiertos. De alguna manera nuestras miradas se encuentran para establecerse algún tipo de contacto. Paso a su lado los mejores diez minutos de la madrugada.
Pese a que un amigo diga que esa fascinación es tan solo inicial, como todo lo nuevo, pasan algunas semanas y la bebita seguirá llorando. Por el momento, son suficientes esos pequeños encuentros con ella. Vivo y me permito disfrutar de mi condición de papá chocho, de esos que incluso anda tomando fotos de su hija y las puede mostrar a los amigos que vienen.
13
Las dos semanas de vacaciones llegan a su fin.
El lunes de vuelta al trabajo y me hubiera gustado que estas vacaciones se prolongasen por todo un mes. Inicialmente dos días de para por paternidad en mi trabajo que los sume a días pendientes de vacaciones del año pasado. Me gustaría vivir en Suecia en donde al parecer te dan nada más y nada menos que seis meses de para por paternidad. En estos días finalmente no he tenido ningún problema en dormir por partes y levantarme todas las veces que era necesario, al día siguiente no había que ir al trabajo. Todavía no conseguimos alguna chica que nos apoye durante algunas horas. Han sido dos semanas de duras tareas, por momentos sintiendo que hace buen tiempo no trabajaba tanto. Con algo de vergüenza diré que inclusive tres días no tuve tiempo ni de bañarme. El ritmo lo ha marcado la pequeña Nina que duerme un promedio de dos a tres horas y en donde hay que aprovecha en hacer todo lo que esta pendiente en ese lapso de tiempo. Vamos a ver qué pasa.
Etiquetas:
maternidad,
nacimiento,
padres,
papá,
parto,
paterniad
martes, 1 de abril de 2008
El Hombre que nunca estuvo
Nina - Estrella: Tu padre aspira a descubrir la paternidad.
Me imagino que habrá un día en el que te contaré alguna historia acerca de la foto de este niño que es la foto de tu abuelo; una de las pocas fotos, de los pocos rastros que conservo de mi padre.
La paternidad también en transgenracional.
Me imagino que habrá un día en el que te contaré alguna historia acerca de la foto de este niño que es la foto de tu abuelo; una de las pocas fotos, de los pocos rastros que conservo de mi padre.
La paternidad también en transgenracional.
domingo, 23 de marzo de 2008
A dos semanas de la "hecatombe"

Faltan aproximadamente dos semanas y en estos días deberíamos estar decidiendo finalmente la fecha para la cesarea. Por ahí me comentaron incluso que chequeará la fecha y hora como para saber qué pasaba con los astros. Mientras tanto, muchas cosas van pasando en esta cuenta regresiva. Tenemos ya lo necesario por si la bebé naciera mañana. Las últimas semanas han sido visitas a tiendas de bebés, ropita de bebé, revisar distintos y múltiples utensilios que se requieren, el moisés, la cunita y el cuarto de la bebé. De una larga lista inicial de pendientes cada vez va quedando menos y todo va quedando listo. Mi chica comanda la operación. Durante las últimas noches se despierta a mitad de la madrugada en prolongados insomnios alimentados por temas diversos como la disposición de la cuna en el cuarto, dónde debería ir la bañera, dónde la vamos a cambiar de noche y hasta los beneficios de la criogenización.
Nuevamente vuelvo a pensar en cómo serán los días que vendrán dentro de dos semanas, cómo será cuándo la pequeña Rohdecita de un día para otro ya este con nosotros en casa. El comentario más frecuente sigue siendo el “aprovecha el tiempo”, “duerman!!!”, “olvídate, nada volverá a ser lo mismo”. Un bombardeo de comentarios y uno recibe muy pocas palabras de aliento y optimismo. Recuerdo aquellos días previos a mi matrimonio y por dónde iban los comentarios: “Qué estas haciendo!!!!” el matrimonio aparecía como una experiencia terrible y el fin de la libertad entre muchas otras cosas. Pero también descubro que si bien tiene sus lados “terribles” no lo es tanto como decían.
Nuevamente afloran los fantasmas de la realización personal, la familia, sus responsabilidades, los hijos, las labores de manutención y muchas otras responsabilidades de la vida adulta que nos alejan con el tiempo de nuestros planes y deseos, que nos alejan de nosotros mismos. El fantasma de la exclusión entre matrimonio-familia y proyectos personales, el miedo a tener que posponer lo tuyo. Hay muchas cosas que no he hecho en la vida y si no las he hecho hasta ahora solo ha dependido de mi y ha sido mi responsabilidad y dependerá de mi en adelante.
Que tanto cambiarán las cosas de un momento a otro y qué tanto comenzarán a cambiar poco a poco. Qué tanto iré cambiando yo, qué tanto cambiará mi chica ahora convertida en madre, cuánto cambiaremos como pareja, por dónde vendrán las peleas y los conflictos en esta nueva etapa; qué será de nosotros.
Hay algo que tengo claro, lo cierto es que durante los primeros meses tendré que acostumbrarme al ritmo de la pequeña, es imposible exigirle que se acostumbre a mis ritmos y tiempos. Siempre he sido muy exigente con mis tiempos, rutinas y hábitos. Tendré que acostumbrarme al ritmo de alguien con quien no es posible dialogar ni ponerse de acuerdo ni llegar a compromisos. La paternidad es una experiencia que supone necesariamente desprendimiento. Por momentos hay angustia, trato de llevar las cosas con serenidad y decirme que de lo que se trata también es de disfrutar la experiencia y que no necesariamente tiene que ser vivida como una hecatombe en nuestras vidas. Creo que mucho dependerá del valor que le de a la experiencia.
Etiquetas:
embarazo,
padre,
padres,
papá,
paternidad
lunes, 11 de febrero de 2008
Finalmente, mujercita
Hace pocos días, recién en la cuarta ecografía en la que además no pude estar presente, se pudo ver al fin con precisión, cual era el sexo del bebé. Me quedé con las ganas de verlo con mis propios ojos, dos días después volvimos a la clínica, esta vez con el padre presente y nuevamente, no se dejo ver. La pequeña mujercita resultaba siendo una bebé muy pudorosa.
El proceso de saber cuál sería el sexo del bebé ha sido un proceso de idas y venidas que ha durado más de seis meses. Todo comenzó con una ecografía inicial donde el doctor pronostico la formación del órgano sexual masculino, es decir, sería hombre. Esa primera noticia no me entusiasmo para nada, el azar de la naturaleza se imponía sobre mi deseo e incluso recuerdo que ese día, terminé con un intenso y migrañoso dolor de cabeza. Estaba demasiado ilusionado con la idea de una mujercita. Fue un golpe. Hace mucho tiempo que la había fantaseado, hasta había conversado con ella a través de juegos con Carolina, mi esposa. Descubría además, una profunda vocación de chancletero mientras caía rendido escuchando los relatos de hijas que adoraban a su papá.
Por el contrario, las fantasías del hijo hombre me resultaban complicadas. Qué tipo de padre podría ser yo, qué tipo de referente podría ser con mi escasa pasión por el fútbol y mis negados conocimientos sobre taladros, autos y otras tantas aficiones masculinas.
En las siguientes semanas intente irme haciendo de la idea de un hijo hombre, tampoco es que me pareciera terrible, no, pero buscaba reconciliarme con esa posibilidad. Mientras tanto, vinieron dos ecografías más donde por la posición del bebé era imposible saber su sexo y la incertidumbre continuaba. Comenzamos a pensar en Joaquín como un posible nombre.
Y recién ahora, al día siguiente de enterarme que definitivamente sería una mujercita me descubrí añorando a Joaquín. De pronto intuí qué pasaba con la figura del hijo hombre, por qué me resultaba más difícil y amenazante. El fantasma del padre ausente, la ausencia de un vínculo que es parte de la identidad, un vacío poblado de fantasías y preguntas sin respuesta. Descubría una ilusión a la que le temía: el vínculo padre-hijo y la posibilidad de una experiencia de sanación, de alguna manera, cerrar una especie de circulo en la vida.
Finalmente, la paternidad sigue siendo una puerta abierta y tampoco hay que cargar demasiado a los hijos. Simplemente, alguna vez tuve la pesadilla de desaparecer y salir huyendo a los pocos meses del embarazo, pero ya van siete y no he huido.
Etiquetas:
hijos,
padre,
padres,
papá,
paternidad
jueves, 31 de enero de 2008
La naturaleza del vínculo
El primer libro de Auster que leí como hace un par de años fue “La invención de la soledad”, libró que comenzó a escribir tras la muerte de su padre. El libro tiene dos partes, la primera se titula “Retrato de un hombre invisible” y la otra, “El libro de la memoria”. En estos días volví a sus paginas y terminé encontrándome con algunos subrayados que de alguna manera hablan de la naturaleza del vínculo padre- hijo
“… mi padre aprendió a no confiar en nadie, ni siquiera en sí mismo. Siempre iba a venir alguien a demostrar que lo que había pensado estaba mal, o que no contaba para nada. Aprendió a no desear nada con demasiado empeño.”
“…había comprendido el verdadero significado de la paternidad: la vida de su hijo le importaba más que la suya, y si su propia muerte hubiese servido para salvar a la su hijo, la habría aceptado sin dudar…”
“El niño olvidará todo lo que le ha ocurrido hasta ahora, sólo quedará un ligero resplandor, y tal vez ni siquiera eso. Las miles de horas que A. ha pasado con él durante los tres primeros años de su vida, los millones de palabras que le ha dicho, los libros que le ha leído, las comidas que le ha preparado, las lágrimas que le ha secado, todas esas cosas se desvanecerán de su memoria para siempre”
“Puesto que el mundo es monstruoso, puesto que no parece ofrecer ninguna esperanza de futuro, A. mira a su hijo y se da cuenta de que no debe abandonarse a la desesperación. Cuando está al lado de su hijo, minuto a minuto, hora a hora, satisfaciendo sus necesidades, entregándose a esta vida joven, siente que su desesperación se desvaneces. Y a pesar de que continua desesperándose, no se abandona a la desesperación…”
Etiquetas:
embarazo,
hijos,
padres,
paternidad,
Paul Auster,
vínculos
domingo, 13 de enero de 2008
Qué tan llorón será

“Aprovechen en descansar” es el consejo que se escucha con más frecuencia, “vienen meses bastantes fuertes”. ¿Pero qué tan fuertes pueden llegar a ser? Escucho historias de bebitos llorones, una más terrible que la otra en la que el papá terminan puteando al maldito bebé de tres meses que solo come, caga y llora, llegando incluso a jaquear a la misma pareja que se ve envuelta en una vorágine de peleas.
De alguna manera es un albur cómo se comportará el bebé en sus primeros meses, de la misma manera en que no sabemos cómo llevaremos la situación, cómo reaccionaremos, qué lados de uno se moverán y saldrán, qué encontronazos tendremos, cómo reaccionará la mamá cuando yo coloque mal un pañal o cuando crea que no es necesario volver a levantarse con el “manipulador” llanto. Soy un dormilón empedernido, de los que disfruta despertándose tarde, qué será de mí cuando por enésima vez tenga que levantarme a calmar el llanto.
Hay momentos en que de pronto tomo consciencia del prolongado silencio de algún lugar la casa y me pregunto qué irá a ser de estos momentos de quietud. Qué serán de mis tiempos para mí. La sensación, como que va llegando a su fin una etapa de la vida, es imposible imaginar cuáles serán las implicancias de los próximos cambios y qué cosas ya no volverán a ser la misma. Qué tanto cambiaré internamente. Algo te aterra, algo se ilusiona.
Cómo serán muchas cosas, solo queda esperar, por el momento, esperar aproximadamente unas 14 semanas.
Voy entrando en cuenta regresiva y buscando algunos métodos para calmar bebés.
Etiquetas:
bebés,
embarazo,
padres,
papá,
paternidad
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
