lunes, 7 de abril de 2008

viernes, 4 de abril de 2008

últimas horas



miércoles 02 abril
10.05pm. Regreso a casa de trabajar. Mi chica me cuenta que a eso de la siete de la noche experimento sus primeras contracciones mucho más fuertes. Es normal. Me enseña los maletines llevaremos a la clínica. La cesárea será en cuatro días, el domingo.


Jueves 03 de abril
8.20am. Nos bañamos juntos, vamos a extrañar la pancita. Mi chica disfruta escuchando comentarios sobre su pancita. Ella también la va a extrañar.

10.30am. Nueva ecografía. Al parecer la placenta ha subido un poco. Salimos con dudas que tendremos que resolver mañana con la ginecóloga. Si la placenta sube más ya no sería necesaria una cesárea.

6.30pm Comienzo a tomar Norflex y Celebrex. Hace tres semanas ando con un dolor en la zona del hombro, una mezcla de mala postura y probablemente tensión. En los últimos días algunas erupciones en la piel por estrés. Estoy comiendo bastante, antojos de última hora.

7.30pm Acompaño a mi chica a una cesión de pre natal en donde pasan un video sobre la cesárea. Se ve todo, como abren la piel y sacan al bebito.
No cierro los ojos, miro atentamente.





Viernes 04

11.00 En la clínica, cita con la ginecóloga. Me como un sánguche de pollo y un pionono.

11.37
Hacemos una ecografía final. Sus latidos y sus movimientos están bien. Tres kilos para 36 semanas. Veo a la pequeñita a través de la pantalla pero ya quiero tenerla junto a mi, muchísimas ganas de verla y tenerla en mis brazos. Confirmado, la cesárea será este domingo.

8.20pm.
Terminando de trabajar dejando todo listo, tomaré dos semanas de vacaciones. Quiero estar con mi hija. imagino cómo será nuestro primer encuentro, cuando nos veamos por primera vez.
Qué tipo de conexión se dará.


9.00 pm
De regreso a casa. Durante la tarde han seguido las contracciones de corta duración, duran entre tres a cinco segundos y en intervalos irregulares que van de cinco minutos o dos horas. Una manchita, un chorrito, un poco de líquido, una pequeña alarma. Hablamos con la ginecóloga. Podría ser el inicio de una ruptura de fuente. Le ha mandado reposo para evitar cualquier complicación. Estamos midiendo cada cuanto tiempo van las contracciones.

Ha venido una pareja de amigos donde ella esta también embarazada. Comimos chifa y brindamos. En una semana ya la pequeña estará en casa con nosotros.

Cómo será mañana sábado. Me gustaría un día relativamente tranquilo.



Sábado 05.

8am. Salgo a montar un poco de bicicleta al malecón. Termino sentado en una banca del malecón con una mañana llena de sol que va despertando. Mi pensamientos divagan.
El dolor del hombro continua voy a seguir con el celebrex.

9.30. Labores domésticas como lavar platos, darles de comer a las gatas, cambiarles su arena, regar las plantas.
Mi chica tiene que guardar reposo. Anoche soñé con la pequeña Nina, como si tuviera tres años. También tuve una pesadilla, iba al banco y quedaba muy poca plata en mi cuenta y recién estaba a inicios del mes. Vendran varias tareas matutinas, últimos encargos para dejar las cosas listas.

11.07 am Mañana a esta misma hora ya estaremos en la clínica, la operación esta programada para las once.
Estamos a 24 horas.



7pm
Día de pequeños trajines: banco, algunos pagos y algunas compras en el supermercado. Mi chica a estado reposando durante la mañana pero ya a media tarde con algunos suaves acomodos. Ya esta listo el moisés en nuestro cuarto donde va a dormir la pequeña los primeros meses. Todo va quedando listo. Mi madre viene trayendo algunos regalitos para su primera nieta. Comienzo acomodar las cosas que llevaré a la clínica, yo también me voy a internar por tres días.
Mañana a estas horas ya estará cumpliendo sus primeras horas de nacida.
He comprado también una botella de vino para acompañar esta noche.

10.55pm
Mañana estaremos en la clínica a las nueve de la mañana.
Yo con la emoción de que mañana veré a la bebe. Mi chica con un poco de angustia por la cesárea, será su primera operación.


martes, 1 de abril de 2008

El sueño de la maternidad



Cada vez que veo a mi chica preparando y alistando la ropa de la bebita pienso en ella de niña, cuando probablemente jugaba con muñecas y al mismo tiempo comenzaba ya su “preparación” para ser madre. La maternidad es de alguna manera volver a jugar a las muñecas, pero esta vez, la muñeca es de verdad. Me percato que por lo general, las mujeres en mayor o menor medida, sienten algo “especial” cada vez que se encuentran con ropa de bebitos. Como las enternece! Y les arranca algún tipo de emoción que las lleva a los populares y coreados “ohhhhhhh…” de los Baby Shawer. A cuantas mujeres les he escuchado decir que les encanta la ropa de bebés. Debo admitir que por diversas razones las tiendas de ropa y productos para niños no me entusiasman demasiado; aunque haga mis esfuerzos, estar ahí me puede llevar al mal humor. Por momentos es como acompañar a una mujer a comprar ropa. Quizá debí también aprender a jugar con muñecas. Me gustaría saber si es que hay hombres que disfrutan en ir con sus esposas a ver ropa para la futura hija y juntos disfrutan escogiendo los diseños para el primer o cuarto mes, calculando si es mejor manga larga o corta según la estación y decidiendo entre tal y cual color. La maternidad es un hecho cultural y también biológico.

Al ver esa panza que durante estos ocho meses ha cobijado a un ser que de ser un par de células paso a transformarse en un cuerpito cercano a los 50 centímetros. Es fascinante. Y la manera como los senos se van alistando para dar de lactar nos recuerdan también nuestra condición de mamíferos. Por otro lado, el habernos mudado de casa hace tres meses por iniciativa de ella que buscaba un espacio para cuando naciera su hija-cría, me remite a la imagen de la búsqueda del nido.

Hay también en la maternidad un lazo transgeneracional.
Para el nacimiento de la pequeña esta viniendo desde Arequipa su bisabuela. La bisabuela quiere además enseñarle a su nieta a bañar a la recién nacida. Hay una pequeña cuna, un moisés que han traído desde Arequipa para que duerma y que posee toda una carga simbólica: ahí durmieron las seis hijas de la abuela de mi chica, es decir ahí durmió su madre y después también, le toco a ella dormir en ese moisés que ahora, varios años después le toca a su hija. Más de tres generaciones de mujeres se entrecruzan.



En algún momento hemos discutido sobre que tanto tendría yo entrar a tallar en decisiones como el color de una colchita y decisiones mayores como más adelante, el colegio. Más allá del número y el tipo de decisiones
lo que estaba en juego entre nosotros era hasta dónde tendría yo que implicarme e involucrarme. Hasta qué punto hay cosas que pertenecen a esa categoría “cosas de mujeres”. Entonces apelaba al argumento de esas diferencias por momentos tan irreconciliables entre maternidad y paternidad. La manera de sentir y vincularnos con nuestra paternidad a través de roles marcados por la sociedad, la cultura y la biología. Pero ya veremos que pasa, será todo un tema y cuántos motivos de peleas ocasionará.
Me imagino que tendré que descubrir qué es la paternidad.

El Hombre que nunca estuvo

Nina - Estrella: Tu padre aspira a descubrir la paternidad.
Me imagino que habrá un día en el que te contaré alguna historia acerca de la foto de este niño que es la foto de tu abuelo; una de las pocas fotos, de los pocos rastros que conservo de mi padre.
La paternidad también en transgenracional.